Semana 7 de "Habla con Ella"
- Gimena Romero

- 26 feb
- 2 Min. de lectura
Esta semana la conversación se acerca a un lugar menos cómodo, pero profundamente revelador. No desde el juicio ni desde la curiosidad superficial, sino desde el deseo genuino de conocerla también en aquello que no siempre se muestra.
La pregunta es:¿Qué crees que sea lo más raro de ti?

Dísela con cuidado. Sin prisa. Como quien sabe que la respuesta puede necesitar espacio para aparecer.
“Raro” no significa incorrecto, ni defectuoso, ni algo que deba corregirse. A veces lo raro es simplemente aquello que no encaja del todo, lo que no se parece a los demás, lo que no ha encontrado todavía un lugar claro.
Puede ser una forma de reaccionar, de sentir, de imaginar. Una manía, una sensibilidad, una contradicción, una manera particular de mirar el mundo.
Permanece en la escucha.
Tal vez la respuesta llegue como un recuerdo antiguo. Tal vez como una incomodidad leve. Tal vez como algo que ha sido nombrado por otros antes que por ella. Tal vez como algo que, en secreto, también la hace única.
Evita llevar la pregunta hacia la explicación o la interpretación. No intentes entenderla del todo ni acomodarla en una idea clara. A veces lo raro se resiste a ser dicho con precisión y solo puede percibirse por su forma de aparecer: intermitente, silenciosa, inesperada.
Pregúntate también:
¿Eso raro la protege o la expone?
¿La acerca o la distancia de los demás?
¿Es algo que ha intentado cambiar o algo que ha aprendido a cuidar?

Este ejercicio no busca nombrar lo raro como una etiqueta, sino permitirle existir sin corregirlo.
Deja que esa percepción guíe tu gesto. No necesitas representarlo de forma literal. Puede aparecer como repetición, como interrupción, como un cambio de ritmo, como algo que no sigue la lógica del resto.
Permite que el material se comporte de otra manera, que algo se desvíe.
Confía en lo que surge, incluso si no lo comprendes del todo. A veces lo más honesto no es lo que se entiende, sino lo que se sostiene.
Tómate tu tiempo. No hay nada que resolver aquí.
La conversación sigue abriéndose, y cada semana revela una capa distinta.










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