Semana 20 de "Habla con Ella"
- Gimena Romero

- 20 may
- 2 min de lectura

Hay partes de nosotros que conviven todos los días con el mundo y, aun así, pasan casi desapercibidas. Pequeños gestos, formas de sentir, pensamientos, hábitos o sensibilidades que pocas personas alcanzan a notar realmente.
Cuéntame algo de ti que la gente casi nunca nota.

Permite que esta idea te acompañe un momento. A veces lo más profundo habita en aquello que parece mínimo: una manera de observar, una emoción que escondes, una costumbre silenciosa, algo que haces por los demás sin que nadie lo vea o incluso una parte de ti que rara vez encuentra espacio para mostrarse.
No hace falta responder de inmediato. Observa qué recuerdo, sensación o detalle aparece primero. Puede llegar una imagen, un hábito, una emoción silenciosa o incluso algo que nunca antes habías puesto en palabras.
Piensa también en por qué eso suele pasar desapercibido.
¿Es algo que eliges resguardar?
¿Algo que el mundo no suele mirar con atención?
¿O una parte de ti que aprendió a permanecer en silencio?
A veces, al mirar con más atención, aparecen aspectos de nosotras que suelen quedar fuera de la vista de los demás. Detalles sutiles, maneras de sentir o de habitar el mundo que no siempre encuentran espacio para mostrarse, pero que también forman parte de quienes somos.
Este ejercicio no busca definir quién eres, sino acercarte a aquello que existe en ti más allá de la mirada de los demás. A veces lo más esencial no es lo más visible.
Deja que esa percepción encuentre una forma dentro de tu pieza. Tal vez aparezca como una capa oculta, como una textura sutil, como algo pequeño que solo se descubre al acercarse. Tal vez el material te pida trabajar desde el detalle, desde lo íntimo o desde aquello que no necesita ocupar demasiado espacio para tener significado.
No necesitas explicarlo todo.
Tómate tu tiempo. Hay partes de nosotros que pasan años esperando ser vistas, incluso por nosotras mismas.










Comentarios