Semana 12 de "Habla con Ella"
- Gimena Romero

- 24 mar
- 1 Min. de lectura

La pregunta de esta semana se acerca a algo aparentemente simple, pero lleno de matices: el paso del tiempo en un solo día.
La pregunta es:¿Cuál es tu hora favorita del día?
Dísela con suavidad, como quien abre una ventana. No hace falta pensar en horarios exactos ni en relojes. Deja que la respuesta se acerque como una sensación.
Deja que la pregunta repose un momento. A veces la respuesta no llega como una hora precisa, sino como una luz, una temperatura, un ritmo particular.

Permanece en la escucha.
Tal vez sea el inicio del día, cuando todo está por comenzar.Tal vez la mitad, cuando el movimiento está en su punto más alto.Tal vez el atardecer, cuando algo empieza a recogerse.Tal vez la noche, cuando el mundo se aquieta.
Observa cómo se siente ese momento:¿Es luminoso o tenue?¿Es activo o silencioso?¿Es un tiempo de compañía o de recogimiento?
Piensa también en los colores que lo habitan, en la calidad de la luz, en los sonidos que lo acompañan, en la velocidad o la lentitud con la que transcurre.
No intentes fijarlo demasiado. Basta con acercarte a esa atmósfera.
Este ejercicio no busca nombrar una hora, sino reconocer qué tiene ese momento que lo vuelve significativo.
Deja que esa percepción guíe tu gesto. Permite que el bordado traduzca esa luz, ese ritmo, esa temperatura. Puede aparecer en capas, en transiciones suaves, en contrastes, en pausas.
No necesitas explicarlo.
Tómate tu tiempo.A veces, en lo cotidiano, se revelan las preferencias más profundas.
La conversación continúa, sostenida ahora en el paso de las horas y en lo que cada una guarda.












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